Después de más de cuatro décadas de trabajo continuo en favor de su protección, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) anunció que el panda gigante ya no se encuentra en peligro de extinción, al ser reclasificado como una especie “vulnerable”.
De acuerdo con la UICN, esta actualización en su estatus de conservación es resultado del impacto positivo de las políticas de protección ambiental, la restauración de su hábitat natural y los programas de reproducción y monitoreo, principalmente implementados en China.
El número de pandas gigantes en estado silvestre ha mostrado un crecimiento sostenido en los últimos años, lo que refleja avances significativos en la preservación de los bosques de bambú, su principal fuente de alimento, así como en la creación de reservas naturales.
No obstante, la organización advirtió que la especie aún enfrenta amenazas como el cambio climático y la fragmentación de su hábitat, por lo que llamó a mantener y reforzar las acciones de conservación para garantizar su supervivencia a largo plazo.
La reclasificación del panda gigante es considerada un símbolo del éxito que pueden tener los esfuerzos coordinados a nivel internacional para proteger la biodiversidad.








