El Gobierno de Puebla presentó los primeros resultados de la auditoría integral a la Secretaría de Educación Pública (SEP), confirmando el hallazgo de graves irregularidades en la asignación de plazas docentes y administrativas durante gestiones pasadas.
José Luis García Parra, coordinador de gabinete estatal, informó que en esta primera fase se detectaron al menos 500 plazas “anómalas”. Según el funcionario, estos puestos fueron entregados de manera discrecional, sin expedientes completos y, en muchos casos, bajo esquemas de influyentismo que no respetaron los procesos de ley.
Intervención Federal
Debido a que gran parte del presupuesto educativo proviene de participaciones federales, García Parra anunció que el estado dará parte formal a la Auditoría Superior de la Federación (ASF).
“No permitiremos que el presupuesto para la educación siga siendo botín político. Se turnará el expediente a las autoridades federales y a la Secretaría de Anticorrupción local para que se inicien los procedimientos contra quienes resulten responsables”, sentenció.






